lunes, 1 de julio de 2013

Brasil es superior

No somos máquinas”

Del Bosque y Ramos reconocen la superioridad de Brasil, pero señalan que a España le faltó suerte y energía tras el desgaste físico de la semifinal del jueves pasado


Sergio Ramos hace un control acrobático. / ANDRE PEENER (AP)

“¡Da-vid-Luiz! ¡Da-vid-Luiz! ¡Da-vid-Luiz...!”. El clamor anhelante se elevaba desde el interior del estadio para honrar al héroe inesperado de la noche. La torcida de Maracaná, 75.000 personas, le cantó al central de Brasil por haber despejado el tiro de Pedro sobre la raya de gol. Transcurría la primera parte y la afición interpretó que en ese remate, en ese gol que no entró, el que habría supuesto el 1-1 que no fue, estuvo el desenlace de la final de la Copa Confederaciones. La intervención de David Luiz, cuando el portero estaba vencido, desvió la pelota, neutralizó la respuesta española y reanimó a Brasil rumbo a una victoria aplastante.
“Nosotros hemos tenido una pizca de mala suerte al final de la primera parte y en el comienzo de la segunda con los goles a favor y en contra”, dijo el seleccionador español, Vicente del Bosque. “Hemos pasado del posible 1-1 de Pedro al 2-0 antes del descanso. Pero no quiero poner paños ni excusas. No podremos entrar en detalles porque en líneas generales ellos han sido mejores y hay que felicitarlos. Nada más”.
Ellos tuvieron más fuerza y la trasladaron en cada acción"
Del Bosque
“Miro lo positivo”, subrayó. “Creo que hemos hecho una buena Copa con una convivencia extraordinaria en una concentración de 28 días”.
Del Bosque contempló la ceremonia de entrega de trofeos con satisfacción desde la hierba, mirando admirado la devoción que demostraba la afición local. Puesto a destacar la clave del partido, el técnico apuntó la superioridad física de Brasil. “Ellos”, dijo, “han tenido más energía y la han trasladado a cada acción”.
El calendario de las semifinales concedió a Brasil un día más de descanso para preparar la final. Las horas de diferencia pesaron espectacularmente sobre el equipo que dirige Del Bosque, cuya edad media es superior al promedio de edad de la selección brasileña. El auxiliar del entrenador español, Toni Grande, lo dijo con bastante claridad: “A medida que pasan los años todo pesa. Igual los más veteranos no llegan igual el año que viene. Ahora el cansancio se tiene que compensar con el entusiasmo de jugar esta final”.
La juventud de Sudáfrica es veteranía pesarosa en Brasil. La consideración de Grande tuvo un valor especial en relación con Arbeloa, clase 1983, que dio síntomas de agotamiento casi desde el primer minuto del partido y fue sustituido en el descanso por Azpilicueta, clase 1989. Al cambio lo indicaban consideraciones de tipo biológico y futbolístico. El recorrido de Arbeloa en la selección ha sido objeto de dudas por un sector del equipo. Si España ha tenido un déficit respecto a Italia y Brasil ha sido en el lateral derecho.
Sergio Ramos concluyó en Río una de sus temporadas más decepcionantes. Su excelente desempeño individual como central no le reportó éxitos colectivos. Quiso medir su temple en el Maracaná lanzando un penalti pero lo falló. No obstante, salió del campo con la frente alta. “Es de esos días que no sale nada”, dijo. “Desde el primer minuto se nos ha complicado porque nos han metido un gol. El equipo ha jugado súper replegado, con mucha distancia entre líneas”.
“Solo queda felicitar a Brasil”, dijo el defensa, “ha sido un gran equipo. Cuando se pierde se sacan conclusiones distintas. Quizá que se haya notado el desgaste físico, pero no es excusa. Ellos se han recuperado mejor de la semifinal y han hecho mejor fútbol que nosotros”.
“Personalmente”, prosiguió Ramos, “estaba con muchísima confianza para tirar el penalti. Ahora nos toca vivir la otra cara de este deporte. No siempre se puede ganar. A mí me ha servido como extra de motivación. Este equipo ha hecho muchísimas cosas importantes. No somos máquinas. Tenía que llegar un día así. Pero nos hemos dejado el alma y nos volvemos a casa con la conciencia tranquila”.
Para Iniesta, uno de los jugadores más destacados del torneo, la clave estuvo en el matiz. "Nos hemos encontrado una selección fuerte que ha hecho las cosas mejor que nosotros. Los pequeños detalles han marcado mucho", expuso el de Fuentealbilla, que también apuntó al juego al límite del reglamento de Brasil: "Ha habido muchas interrupciones. Ya sabíamos que nos podíamos encontrar eso. Un colegiado es el que tiene que marcar la línea".
No hay que marearse, pero vamos por el camino correcto"
Luis Felipe Scolari
Frente a la decepción española, el vestuario de Brasil entró en ebullición tras el partido. "Hemos conseguido una cosa que para muchos era imposible, y nada es imposible. El equipo jugó mucho, mas de lo que la gente esperaba. Hemos hecho feliz a mucha gente", apuntó Neymar, flamante fichaje del Barcelona, coronado como el mejor futbolista de la cita. "La gente conoce nuestra capacidad, pero hay que tener humildad. España es un gran adversario. Nadie esperaba hacer un 3-0 a los campeones del mundo. Tuvimos técnica, raza y talento, en el momento perfecto", deslizó Daviz Luiz, zaguero del Chelsea.
"Estamos en el camino correcto", ahondó el seleccionador brasileño, Luis Felipe Scolari; "no estaba previsto un resultado tan amplio, y menos ante el campeón del mundo. Pero no hay que marearse, esto va más allá de un título: hemos confirmado que vamos por el camino correcto, y nos aseguramos recorrerlo con un poco más de confianza".

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